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Enoturismo en Andalucía

Enoturismo Andalucía nos lleva a una región que posee una tradición milenaria en la producción de vinos de calidad, tradicionalmente vinculada a los vinos blancos, con especial auge a partir de los siglos XVI y XVII gracias al desarrollo del comercio marítimo. Más recientemente, gracias a las posibilidades que ofrece la gran variedad de terrenos y microclimas de la región, las bodegas de Andalucía han incorporado vinos tintos de calidad. Los vinos de Andalucía crecen en clima Mediterráneo con temperaturas suaves y carencia de granizos y heladas. La mayoría de la superficie es apta para el cultivo de la vid, y el fuerte contraste altitudinal a lo largo de la geografía andaluza favorece la variedad de diferentes tipos de caldos. Debido a su reconocimiento internacional desde hace siglos, los vinos de Andalucía se caracterizan por una elaborada y cuidada crianza. El compromiso con la calidad ha favorecido tradicionalmente el turismo enológico. Las bodegas de Andalucía combinan la importancia del diseño funcional con la ornamentación y una visión dirigida al viajero que quiere ir más allá de una relación transaccional con sus vinos. Casi tres cuartas partes de la superficie de viñedos se encuentra adscrita a una denominación de origen: Condado de Huelva, Jerez-Sherry, Manzanilla de Sanlúcar, Málaga, Sierras de Málaga y Montilla-Moriles, cuyo origen se remonta desde los años treinta hasta los inicios del siglo XXI. Adicionalmente se encuentran trece indicaciones geográficas protegidas (Vinos de la tierra) y otros vinos históricos no amparados pero que gozan de gran reconocimiento como la Tintilla de Rota, Mosto del Aljarafe, y muchos otros. Es precisamente en estas zonas donde más se ha experimentado con vinos procedentes de uvas tintas, lo que ha ayudado a diversificar la oferta andaluza. Alrededor de todos estos vinos de Andalucía, se ha creado una fuerte cultura enológica con gran atractivo para el enoturismo que incluye bodegas centenarias, museos, fiestas y cómo no, una gran gastronomía para disfrutar con toda esta variedad de vinos.

Las rutas de los vinos de Andalucía ofrecen una amplia variedad de paisajes y ambientes. Las bodegas de Jerez suelen estar cerca del mar o en terrenos altos. Cada vez es más fácil acceder a ellas ya que suelen ofrecer visitas guiadas, típicas catas y servicios de restauración. Es muy típico también el disfrutar de espectáculos ecuestres para completar una jornada de lo más completa. Esta zona transcurre entre las poblaciones monumentales Sanlúcar de Barrameda y Jeréz de la Frontera además de otros nombres tan importantes como el Puerto de Santa María, Rota o Chipiona. El museo de Jérez del vino es más que recomendable. Si en cambio optamos por dirigirnos a la zona del vino Condado de Huelva, podremos disfrutar de además de los típicos servicios de enoturismo, de un paraje sin igual en el la Ciudad Amurallada y el Castillo de Niebla, así como los llamados “Lugares Colombinos” desde donde Cristóbal Colón planificó sus viajes a América. Estamos hablando por lo tanto de lugares cargados de historia. Recientemente además se combinan visitas a bodegas con la visita a ganaderías de toros bravos, ver a estos bellos animales en sus parajes naturales, resulta sin duda estremecedor. Aqué se crían también los vinos naranjas, cada vez más populares para finalizar una buena comida. Aún tenemos las rutas del vino Montilla-Moriles, centrada alrededor de Córdoba y con el atractivo entre otros de los famosos lagares en la Sierra de Montilla así como las rutas vinícolas de Málaga. Destaca el museo del vino de Málaga y también el museo del vino de Ronda. Bodegas Andalucía Museos Historia Cultura y Gastronomía, una gran combinación.

  A la hora de planificar un viaje por bodegas de Andalucía, lo primero por lo tanto es decidir la zona concreta. En cuanto a la mejor época, se recomienda evitar si es posible los meses de junio a agosto por la mayor afluencia de público y en algunas zonas el excesivo calor. En septiembre se multiplican los eventos relacionados con el vino y es posible asistir por ejemplo a ver cómo se realiza la vendimia, en algunos casos incluso se hace por la noche para conseguir recoger el fruto en un punto óptimo de temperatura. La gastronomía en general en Andalucía es rica, con productos emblemáticos y como en el resto de España combina la calidad y la tradición. Este aliado hace que Enoturismo Andalucía sea sinónimo de disfrute. El jamón, las gambas de huelva, el aceite de oliva, el gazpacho, el uso de los frutos secos y de la miel (influencia andalusí) y la fritura andaluza son algunos de sus productos más clásicos. 16 restaurantes con estrella Michelin en 2018 lideran la oferta de restauración. Aunque al final, no son más que la punta del iceberg de como hemos dicho anteriormente, una tradición milenaria en cuanto a cultura gastronómica y de vinos. El turismo enológico sin duda tiene en Andalucía bodegas para hacer las delicias de los amantes del enoturismo.